Para los padres

Publicado el 03/09/2015 - POR ICOMPORTAMIENTO

 

Cuando jugamos al juego de la gallina ciega, nos vamos desplazando a tientas, dando palos de ciego, moviéndonos sin rumbo fijo para alcanzar a quien buscamos, mientras que los demás nos van diciendo frío o caliente. ¿Cuál de estas dos informaciones nos resulta más útil para irnos aproximando a la meta?

 

 

Cuando, como resultado de nuestra búsqueda, nos dicen frío parece como si el esfuerzo de la búsqueda hubiera sido en vano. Si a pesar de todo, seguimos buscando y en el próximo intento nos vuelven a decir frío, en el siguiente también, y en el otro, y en el otro, ya no sabremos quí hacer, nos detenemos desconcertados, esperando alguna pista positiva para orientar el rumbo perdido.

 

Si el resultado son muchos frío seguidos, puede que incluso queramos abandonar el juego.

 

Si el resultado de la búsqueda es la palabra caliente, el siguiente paso lo damos con más ilusión, nuestros próximos movimientos se hacen más precisos y ajustados, es más probable que volvamos a oir caliente y que la aproximación a quien buscamos sea más rápida y certera.

 

El profesional subrayaba: Se aprende de los errores, pero sobre todo de los aciertos.

 

Si en los primeros intentos son muchas las ocasiones en que el resultado es fallido, si la información que recién de sus allegados y de nosotros reiteradamente es frío, si se ven pillados en renuncio por sistema, si prestamos mucha más atención y tiempo en remarcar el hecho de que no cumplen lo acordado o no nos escuchan cuando hablamos, pero pasamos por alto los esfuerzos realizados, las veces en que si nos escuchan y no lo señalamos ni lo agradecemos, será muy difícil que en esas condiciones crezca la autoconfianza y es muy probable que les invada el desaliento y la tentación de abandonar los intentos.

 

Si les comunicamos caliente, aun cuando la aproximación y el acierto hayan sido pequeños, si consideramos que ya es un acierto el haberlo intentado y el estar haciendo el esfuerzo, esa información sonar más cálida, sentirán una mayor satisfacción, se considerar¡án más capaces y será mucho más valiosa para alentar la esperanza y la ilusión por seguir el camino emprendido.

Texto extraido del libro Consejo Psicológico de Miguel Costa y Ernesto López

 

Instituto del Comportamiento, gabinete de psicología, psicólogos en salamanca, psicólogos en zamora

 

 

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