Historia, origen y transcendencia de la psicología contextual en las terapias contextuales o terapias de tercera generación

 

Historia de las Terapias de Tercera Generación o Terapias Contextuales

 

“La psicología” es un problema de difícil solución. Realmente no existe la psicología, deberíamos hablar de “las psicologías”. Multitud de teorías, modelos y procedimientos terapéuticos conviven y se enfrentan es esta biocenosis que no anuncia solución de unidad. Todas ellas, incluso las que reniegan de ello , tienen en la base una idea de qué está hecho el ser humano, o la conducta del hombre. No hay escapatoria de la filosofía como diría Karl JasPers. Algunas teorías surgen de la observación, otras de la intuición, otras de la experimentación.. todas ellas dan más o menos luz a la comprensión de la naturaleza humana.

 

Pero si hemos de hacer alguna división que nos dé algo de juicio para desenvolvernos en este batiburrillo, sería esta: habría unas teorías que parten del estudio de los procesos básicos (atención, percepción, memoria, inteligencia…) en el laboratorio, con su consecuentes aplicaciones en la vida de las personas; y otras teorías que nacen del propio ejercicio terapéutico o aplicado, y cuya extensión no sobrepasa los límites del territorio en donde actúan (clínica, empresa, educación..).

 

Dentro de las primeras tendríamos aquellas en las que subyace un modelo del hombre de tipo mecanicista, dualista o monista, en él estarían las psico-neurologías, las psicoanalistas, las cognitivistas, las del procesamiento de la información entre otras. Y en segundo lugar estarían aquellas que postulan una idea del ser humano más holística, en el que el hombre en interacción con su mundo va construyendo su historia y a si mismo, sería una filosofía materialista.

 

Estas segundas han tenido su historia tal y como evoluciona el mundo, al fin y al cabo parte de la ciencia es la conducta de los científicos y esta no está exenta de las circunstancias socio-históricas en las que convive. Hablaríamos de la Ciencia de la Conducta Humana, que nació en el laboratorio y sus hallazgos se extendieron a los ámbitos de la terapia, especialmente las fobias, los problemas del desarrollo y la educación. Son las que ahora se llaman Terapias de Primera Generación. De ellas nos quedan principios básicos incuestionables como “la triple contingencia”, “las operaciones de establecimiento”, las “claves Contextuales”, el “refuerzo”, la “sensibilidad a las contingencia”, entre otros. Desarrollaron con mucho rigor el aprendizaje por contingencias directas; pero aquella época y lo que entonces se sabía y se podía investigar  encontró ahí su techo.

 

A falta de vigor para dar cuenta de conductas complejas surgen las Terapias de Segunda Generación (Un conjunto de terapias llamadas Cognitivo-Conductuales).  Irrumpieron en el escenario de las “psicologías” con mucha fuerza y muchos se subieron al carro; desarrollaron muchas investigaciones de tipo correlacional, se excusa decir que este tipo de investigaciones no permiten explicar de qué está hecha la conducta, solo pueden aspirar a describir, por tener en la base una idea topográfica de la conducta, no funcional. Pues bien, los modelos cognitivos-conductuales han tenido mucha trascendencia en la terapia y la siguen teniendo. Sin embargo, estos modelos no nacen en el Laboratorio en lo que se refiere a su aportación “cognitiva”, esta surge en la propia terapia y suman sus esfuerzos con los resultados del laboratorio de la parte “conductual”

 

Y como la ciencia sigue su curso imparable, en paralelo a la efervescencia de lo cognitivo-conductual, continuaban las investigaciones en el laboratorio en relación a la conducta verbal, es decir a las conductas complejas relacionadas con el lenguaje y la cognición humana (pensar, recordar, imaginar, creer, …). Y después de un hallazgo de Sidman que descubre algo que hasta entonces no parecía posible: “emergencia de nuevas conductas sin contingencia directa”, se abre otra línea de investigación iniciada por Steve C. Hayes y Dermot Barnes-Holmes, hasta el desarrollo de la Teoría de los Marcos Relacionales.

 

En la actualidad hay varios laboratorios repartidos por el mundo trabajando en esta línea y es necesario decir que tenemos la fortuna de que uno de ellos está en España, en Almería, dirigido por la Catedrática Carmen Luciano, pionera a nivel nacional e internacional en la investigación de las conductas complejas y conducta verbal, con amplia experiencia en formación y terapia. Con ella nos hemos formado y colaboramos en algunos proyectos desde Madrid Institute of Contextual Psichology.

 

 

La Psicología Contextual

 

En este contexto nace la Psicología Contextual, la Ciencia Contextual, (Contextual Behavioral Science, CBS). Que en palabras de Carmen Luciano es concebida como un gran árbol (Luciano 2016),  cuyas raíces son su filosofía, el Contextualismo Funcional; el tronco, el conocimiento derivado de la investigación en el laboratorio, y las ramas, sus aplicaciones en los diferentes ámbitos de la vida de las personas (clínica, empresa, educación,..)

 

El Contextualismo Funcional ve al hombre como un todo en constante interacción con un mundo que no le es ajeno, sino al contrario, construido por él, y que en relación con él va generando una historia única que le define y configura. El mundo social verbal hace al hombre  y el hombre mismo lo dibuja. En esta filosofía no podemos ver el hombre troceado, dividido, en cogniciones, conductas y órganos. Sino al contrario, el hombre en su totalidad interactuando funcionalmente en su contexto en toda su biografía.

 

El conocimiento derivado de la investigación nos permite saber de qué están hechos los pensamientos, los recuerdos, la emociones,.. por qué somos capaces de crear, de soñar, de sufrir, que hay detrás de los problemas psicológicos, de los problemas del desarrollo, de la inteligencia superdotada, qué facilita que un entorno empresarial funcione y qué lo dificulta. En definitiva, de qué está hecha la conducta humana y cómo poder influir en ella.

 

Y es en este escenario, como una prolongación del análisis experimental de las conductas complejas, es donde emergen las Terapias de Tercera Generación, también llamadas Terapias Contextuales, que su indicación en plural hace referencia a que no es una, sino varias. Esto puede llevar a confusión si has navegado por la web habrás podido ver que aparecen diferentes nomenclaturas. En palabras de Steven Hayes: “Cuando emergen varios abordajes nuevos que son difíciles de clasificar, es posiblemente una señal de que el campo mismo se está reorganizando. Esto ha sucedido antes en terapia conductual. Parece estar sucediendo nuevamente” (Hayes, 2004).

 

 

Terapias de Tercera Generación o Terapias Contextuales

 

Algunas de las terapias llamadas de Tercera Generación son:

  • Activación Conductual
  • IBCT: Integrative Behavioral Couples Therapy – Terapia conductual integrativa de pareja
  • DBT: Dialectical Behavioral Therapy – Terapia dialéctico conductual
  • FAP: Functional-analytic psychotherapy: Psicoterapia analítico funcional
  • ACT: Acceptance and commitment therapy – Terapia de aceptación y compromiso
  • Mindfulness

 

Si bien gozan de técnicas comunes y otras diferentes tienen en su raíz la misma filosofía, el Contextualismo Funcional. De entre ellas la que ha cosechado mayor evidencia empírica, más de 1000 estudios controlados, es la Terapia de Aceptación y Compromiso.

 

Pero independientemente de la nomenclaturas, lo que importa es qué está haciendo el terapeuta en sesión, y si sabe lo que está haciendo. Es más probable que quien sepa de qué está hecha la conducta humana sepa por donde van los tiros.

 

La Terapia de Aceptación y Compromiso (con base en la Teoría de los Marcos Relacionales), se podría decir, de forma breve, que lo que pretende es que la persona aprenda a relacionarse con los eventos privados (sensaciones, emociones, recuerdos) de una forma más flexible de manera que le permita elegir direcciones con significado. Es una terapia experiencial, es decir, experimentar en sesión ese giro de estar pegado a los pensamientos, a tener distancia de ellos, notar la diferencia entre servir a lo que los pensamientos y sensaciones me piden, a llevar el mando en la dirección de lo valioso en la vida.
La Terapia Analítico Funcional trabaja con lo que llaman las conductas clínicas, se entiende que lo que hace el paciente fuera de sesión también lo hace en sesión, y que el terapeuta ha de responder a ello para facilitarle al paciente que discrimine que está haciendo y reforzar conductas alternativas que hacen su conducta más flexible.

 

Mindfulness es una herramienta que se ha extendido como una mancha de aceite y se presenta en diferentes ceremonias psicológicas, seguramente con objetivos inciertos. Es una técnica potente si se pone en contexto y si va en alguna dirección de valor.

 

Deseamos que este resumen haya sido de su utilidad.
Para más información pueden consultar estos artículos:

Características de las Operantes Realcionales. S. HayesEfecto del entrenamiento realacional sobre el coficiente de inteligencia
Evidencia empírica de la terapia de aceptación y compromiso

Prestador de servicios

  • Verónica Mayado, Psicólogo Especialista en Psicología Clínica, CL-1215, NIF:11941219 X

    N° de Registro Sanitario: 37-C22-0384

 

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