La Depresión: cómo se forma. Psicólogos Salamanca

 

Miércoles 21 de Junio de 2017

 

 

La Depresión: cómo se forma. Psicólogos Salamanca

 

La tradición de la filosofía, la religión y la psicología ha visto el sufrimiento como parte de la existencia humana. la cultura ha ido generando ceremonias cómo formas de tránsito que permitían hacer un hueco al dolor por las pérdidas de un ser querido (funeral, velatorio, etc.).

 

Desde temprana edad las emociones son aprendidas en nuestro contexto. Así cuando una madre ve a su hijo callado, cabizbajo, es probable que le diga: ¿estás triste? Y seguidamente le pregunte: ¿por qué?. Infinidad de interacciones encaminadas a rotular emociones y buscar explicaciones están en la base de cómo aprendemos a reaccionar ante esos eventos privados.

 

La tristeza es una emoción que surge en infinidad de situaciones, podemos sentir tristeza cuando vemos triste a alguien importante para nosotros, cuando se frustra un deseo, cuando perdemos algo o alguien que valorábamos, cuando tras un importante esfuerzo no vemos resultado, cuando nos sorprenden cambios inesperados, etc.

 

Es posible que la tristeza que surge de esas formas diferentes de pérdida nos diga cosas del tipo: "y por qué a mi", "qué hecho mal", "no me lo merezco", etc. Esa sensación de tristeza y esas voces que la acompañan podemos darles paso sin más o parar en ellas y empezar a rumiar. La rumia está hecha de razones, explicaciones, soluciones, predicciones, comparaciones, etc. A veces la rumia puede ayudarnos a dejar algo como clausurado, otras puede ser un bucle en el que nos instalamos. Cuando uno se instala en la rumia suele acabar cansado y con muchos más pájaros en la cabeza: "no soy capaz", "hay algo mal en mi", "no puedo más", etc. Mientras rumiamos es difícil que estemos centrados en lo que andamos haciendo, si la rumia no nos da nada es probable que hagamos alguna otra cosa para evitar ese malestar. Por ejemplo, si una persona ha sufrido una pérdida una consecuencia puede ser evitar las sensaciones dolorosas que emergen en determinados contextos que le traen al presente esa pérdida, para evitar esas sensaciones evitará esos contextos, esto podría extenderse como una mancha de aceite limitando cada vez más su vida.

 

La depresión tendría más causas vitales que causas biológicas. (Marino Pérez Álvarez). Puede deberse a varias circunstancias: Pérdida brusca de reforzadores largos periodos de tiempo en el que se ha hecho mucho esfuerzo con escaso beneficio, cambios bruscos en rutinas o causas derivadas arbitrarias (verbales)

 

El abandono de la vida puede ser el resultado de situaciones depresógenas, pero es el propio abandono el que mantiene el problema. El bucle rumiativo y la evitación del malestar explica el mantenimiento del problema.

 

Psicólogos Salamanca

Causas contextuales de la Depresión

Instituto del Comportamiento

 

 

 

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  • Verónica Mayado, Psicólogo Especialista en Psicología Clínica, CL-1215, NIF:11941219 X

    N° de Registro Sanitario: 37-C22-0384

 

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